Por: Kike Lindemann

Fotos: Cortesía César Vicuña

El pasado viernes 13 de septiembre, el Auditorio Nacional fue testigo de la primera de 2 noches que ofrecieron los Caifanes, una de las bandas mexicanas más representativas del rock en español, donde, además de ofrecer una de las mejores experiencias musicales, también recibieron un reconocimiento por parte de su disquera con un disco de oro y otro de plata de tal manera que la banda se sintió muy agradecida con cada uno de sus fans.

Aquella anoche, desde las afueras del lugar del recinto hubo una emoción por el regreso de dicha agrupación por que tuvieron un pequeño descanso, pero desde el metro e incluso en los puestos con mercancía no oficial se sentía toda la euforia.

Después de una espera que se tornó interminable, la banda salió alrededor de las 9:20, interpretando “Antes de que nos olviden” canción que se encargó de erizarnos la piel, y es que nadie se resistió en corear dicha canción originalmente incluida en su disco “El diablito”.

Desde el inicio de su espectáculo, la gente realmente se entregó a cada tema del setlist y la coreó con la misma intensidad de siempre. Temas como “Nada”, “Mariquita”, “No dejes que”, y “La célula que explota” sonaron tan bien como en los viejos tiempos.

Saúl Hernández antes de interpretar el tema de “Tortuga”, dedicó unas palabras nos dijo unas palabras para reflexionar y así mismo ya no hacer tanto daño a los seres vivos que son indefensos:

“Como seres humanos nunca vamos a poder llegar a evolucionar, si no podemos amar a los animales. Cuando entendamos que una hormiga, un insecto, es igual de importante que una ballena o igual de importante que tú o que yo, ahí lograremos un equilibrio, no solamente en la tierra, en el universo, de nada sirve la tecnología si seguimos siendo grotescos y seguimos siendo incapaces de amar a un pobre animal, que finalmente él te da la vida y no te lo pregunta”.

En esta velada no hicieron falta los invitados pues cada canción que retumbaba en el recinto era interpretada por todos los asistentes, realmente Caifanes hizo suya la noche y nos recordó los tiempos en que no eran necesarias las participaciones especiales entre músicos, demostrando porque son una de las mejores bandas de todos los tiempos.

Obviamente no pudieron faltar los clásicos y ‘las de cajón’ así como su nuevo sencillo “Heridos” y pudimos escuchar temas como “Debajo de tu piel”, “Para que no digas que no pienso en ti”, “Te estoy mirando”, “Cuéntame tu vida”, “Dioses ocultos”, “Afuera”, “Aviéntame”, entre otras.

Sabo Romo también se dio un momento para hablar al público, indicando que estaba muy a gusto de volver a tocar en un lugar tan enigmático y ver tantos cambios que han ocurrido en 30 años, recordando que uno de sus primeros conciertos fue en ese mismo lugar, al terminar agradeció la asistencia del público y manifestó su felicidad de seguir compartiendo lo que lo hace feliz.

Para cerrar la noche, Caifanes interpretó “Nubes”, “Viento” y obviamente la cosa no quedó ahí, pues pusieron a bailar a todos sus asistentes con “La negra Tomasa”, concluyendo así su primer concierto en el Auditorio Nacional.

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