José González.

Si eres un profesional de la música, este año la FIM Pro dejó lo mejor par el final con la
conferencia de Gwen Bethel-Riley, directora de negocios musicales para productos de
consumo de Disney (Head of Business Affairs for Music at Disney Consumer Products).

Como nota a considerarse antes de comentar los particulares de la sesión es que la
conferencia estuvo moderada por Mark Frieser – CEO de SyncSummit, quien resultó ser una
fuente de información y un punto de contacto valiosísimo para todos los asistentes.

El área que Gwen maneja, si bien no tiene el brillo ni el glamour de las premieres de las
grandes franquicias cinematográficas con sus grandes estrellas o la espectacularidad de los
parques de diversiones, sí es una fuente muy importante de negocios para la compañía y
para cualquier compañía que tenga productos de consumo y que mueve millones de dólares
cada año. Un área de negocios que ocupa casi todo el tiempo de Gwen son las plataformas
digitales, las cuales se mueven a una velocidad descomunal y que tiene un apetito casi voraz
por contenidos nuevos. A este respecto y más importante al contexto de la FIM Pro, es que
Disney, como otras compañías, tiene una necesidad constante de materiales musicales
originales de alta calidad y valores de producción para la infinidad de programas de
televisión, apps, publicidad, activaciones, juegos para consolas, entre otros, que produce
constantemente.

En este sentido, Gwen habló durante su conferencia del licensing, el mecanismo legal por el
que las compañías compran los derechos de piezas musicales para usar de distintas
maneras y en diferentes salidas al público, ya sea íntegras, editadas, por elementos o en
reinterpretaciones posteriores. Este es un aspecto usualmente olvidado o incluso desdeñado
de la composición musical, pero que puede ser una fuente importante de recursos para los
artistas. Dado el enfoque de la FIM Pro, Gwen y Mark se enfocaron en un aspecto poco
conocido (o subvalorado, si se quiere) de este negocio: lo que se conoce en México como el
sound-alike”, composiciones musicales, ya sea por encargo u originales (esta siendo la parte
más pertinente), que se parecen y evocan a otras obras, casi siempre muy famosas o
históricas, pero que no cuestan lo que las originales. Gwen puso un ejemplo rápido: hace
poco su área generó una serie de comerciales para un producto Disney en el que usó un
tema de Jack White para una campaña en el territorio norteamericano pero que, al escalar la
campaña, el costo se volvía insostenible, así que se dieron a la tarea de encontrar un tema
ya existente que transmitiera las mismas emociones que el original para la campaña en
Latinoamérica. Este ejemplo deja de manifiesto la necesidad de, si resulta un área de interés
para los artistas (y ¿quién le hace el feo al dinero?), hacer un trabajo metódico en la
producción, distribución y promoción de su música, no sólo con el gran público sino también
con los actores relevantes de la industria, como los agentes musicales, los coordinadores y
supervisores musicales de películas y comerciales hasta los editores de los mismos, quienes,
al usar temas provisionales para hacer su trabajo, puede lograr que esos temas queden
como definitivos y crear una fuente de ingreso para los artistas. Aquí, tanto Gwen como Mark
resaltaron un tema que se repitió durante toda la FIM Pro y que es su razón de ser: el
networking metódico y con propósito.

En este contexto y hablando a nivel técnico, Gwen y Mark hablaron de diferentes aspectos
que pueden ayudar a los artistas a llegar a las personas y a los proyectos correctos como la
distribución de materiales con calidad master, nunca demos, el trabajo ordenado de grabación para poder aprovechar stems de las sesiones de grabación originales y que todos
los materiales tengan en orden la parte legal, principalmente, el de derechos de autor.

Por otro lado, comentaron sobre la forma que en los artistas deben de realizar un trabajo
importante de investigación (research) para saber quién es su público y, por tanto, qué otros
productos culturales y comerciales consume esta audiencia para buscar alinearse con esos
productos; tener presencia en la red, lo que ellos llamaron “estar descubrible” (discoverable),
crecer como marca y, así, no desperdiciar esfuerzos dando “tiros de escopeta”, mandando
materiales a diestra y siniestra (o preguntar por los datos de Gwen en la sesión de preguntas
y respuestas, uf!).

Un aspecto interesante que comentaron es que el licensing no acaban en firmar un contrato y
cobrar regalías; los artistas deben involucrarse en la promoción de TODOS los proyectos en
lo que se involucran, creando así valor agregado a su trabajo y para sus socios comerciales,
al igual que una relación más sólida con los profesionales involucrados. Regresando al
ejemplo de Jack White, el hecho que él tweetié sobre tal o cuál campaña de publicidad donde
usan su música es añadir un valor agregado inmenso y una audiencia potencial gigante. Pero
un artista que fue seleccionado para alguna campaña o para una app haga una labor de
promoción en sus redes sociales genera valor y fortalece sus relaciones profesionales con
quien trabaja.

Otro aspecto que comentaron y que fue un tema constante durante todas las conferencias es
que cada artista debe tener un visión objetiva de el punto en el que está en su carrera y, más
importante, como marca, para que su trabajo de promoción y de networking sea adecuado a
eso y rinda más y mejores frutos, así como tener una disposición constante para trabajar y
seguir trabajando de acuerdo a todos estos factores para crecer como artistas y como
marca.

Si no sabes dónde estás y quién eres, no sabes a dónde vas o qué buscas.

Hablando del otro lado del estrado, en mis interacciones con distintos asistentes, escuché
comentarios que comparaban en nivel de conferencistas de este año con los anteriores,
argumentando que este año “no tenían el nivel de años anteriores”, sin embargo, creo que,
en el caso de Gwen Bethel-Riley no se puede tener a alguien de “mayor nivel”, es una
profesional en la cima de su carrera, con un poder y alcances mundiales que todos los días
toma decisiones que involucran millones de dólares; puede que no tenga el glamour y
destello de personajes que viven en el reflector público, pero, como profesionales de la
música, su conferencia más que justifica el precio de admisión, ya sin mencionar que
estuviera disponible en las sesiones de networking a lo largo de toda la FIM Pro.

Reseñas