Garantizar una correcta atención a la salud de las personas, es uno de los principios básicos de todo profesional médico. Sin embargo, un aspecto que influye en la toma de decisión para acudir a consulta, y en un futuro regresar, es la confianza y seguridad que los doctores proyectan.

Por un lado, el atuendo del personal debe cumplir ciertas características elementales, como proteger al usuario y evitar la propagación de infecciones en espacios clínicos; en ese sentido, mientras mayor protección ofrezca, más seguridad habrá para pacientes y especialistas.

Pero también la apariencia es importante: una investigación de la Universidad de Michigan descubrió que los pacientes suelen juzgar a los médicos en función de su atuendo al momento de la consulta; según las respuestas de 4,062 entrevistados, más de un tercio considera que las prendas influyen en su satisfacción del cuidado sanitario cuando acuden a un consultorio u hospital.

Por lo que portar una vestimenta casual genera desconfianza en comparación con los doctores que emplean ropa formal y bata o uniformes médicos (scrubs). Al respecto, no hubo una diferenciación de respuestas en cuanto al sexo del personal: son observaciones que operan para todos por igual.

Además, los uniformes médicos tienen un gran potencial mercadológico y de cercanía con los pacientes si en un hospital se emplean de distintos colores, generalmente dependiendo del área de especialización. Aparte de facilitar la identificación y clasificación, dan identidad y sentido de pertenencia a los trabajadores, que lucirán profesionales y dedicados.

De acuerdo con Mr Bon, marca mexicana de scrubs, estas son las principales características que debe cumplir dicha vestimenta, que cada vez se diversifica más en colores y diseños atractivos sin sacrificar profesionalismo:

  • Lo primordial: debe ofrecer una barrera eficaz ante patógenos, lo que significa reducir el riesgo de infección o de alojar contaminantes como bacterias y otros microorganismos, evitando que entren en contacto con la piel.
  • Deben permitir un lavado fácil, pues en sus actividades los doctores están propensos a salpicaduras y fluidos como agua o sangre; además de absorber la humedad y proteger al profesional de la salud contra malos olores.
  • Para que el personal pueda sobrellevar mejor sus largas jornadas laborales, se recomienda que el diseño sea cómodo, suave, elástico, transpirable y resistente al mismo tiempo.
  • Debe ser profesional y fomentar la confianza. De acuerdo con una encuesta de la Universidad Médica de Carolina del Sur, la seguridad que los pacientes atribuyen a los doctores se asocia significativamente con su apariencia por la vestimenta profesional, destacando por orden de importancia: bata blanca, scrub, vestimenta de negocios y ropa informal.
  • Los pacientes se sienten con más confianza de compartir sus problemas de salud con el médico que visita, si la imagen que proyecta es profesional, limpia y refleja un estilo propio.
  • Además, como lo muestra otro estudio, la vestimenta especializada puede funcionar como una herramienta eficaz de comunicación no verbal para construir empatía y establecer una buena relación médico-paciente.

Cada vez es más común encontrar una mayor variedad de uniformes médicos que cumplen con dichos objetivos para proyectar una imagen de higiene, profesionalismo, modernidad y dedicación a los pacientes en el consultorio. Los scrubs representan un mercado en evolución con nuevas opciones que se salen del esquema tradicional de batas y filipinas, que además no cubren tantas partes del cuerpo, llegando a ofrecerse scrubs hasta en más de 20 colores y con diseños contemporáneos ad hoc para cada personalidad, pues trabajar salvando vidas no tiene que ser sinónimo de outfits aburridos y fríos.

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