Por Tania Gómez / Fotos: Cortesía Zurrón del Aprendiz

Tras ocho años de ausencia, la espera terminó la noche del lunes en el Auditorio Nacional, donde el cantautor cubano Silvio Rodríguez se reencontró con sus seguidores mexicanos.

Noche de remembranza de viejos temas que hicieron vibrar a los seguidores del también poeta, con canciones de protesta, mujeres, amor y la actualidad en Cuba, como parte de su última producción, denominada “Para la espera”.

“Hola. Viva México”, fueron las primeras palabras que pronunció el músico, al salir a escena, en medio de aplausos y vítores de sus fans. “Tonada para dos poemas”, “Casiopea” y “América”, fueron los primeros temas que interpretó, acompañado por su inseparable grupo Trovarroco.

Después vino “Viene la cosa”, tema del que Silvio explicó: “en la isla, los cubanos cuando hablan de política, le llaman ¨la cosa¨…  …Un peluquero puso un letrero que decía “prohibido hablar de la cosa”.

Más tarde, las 10 mil almas que se dieron cita en el Auditorio Nacional, vibraron con temas clásicos, como “Escaramujo”, “Sueño con serpientes”, “Te amaré” y “Oleo de Mujer con Sombrero”, donde los asistentes expresaron su emoción coreando el tema y acompañándolo con las palmas, tras los solos de la flautista y clarinetista Niurka González.

Los comentarios previos a cada tema, por parte del cubano, aderezaron la noche. Silvio recordó a las personas fallecidas a lo largo de la pandemia, y a quienes recuerda en temas de su último disco.

“Este año perdí a un amigo de 60 años de amistad”, dijo al dedicar “Créeme”, a Vicente Feliú, creador, al igual que él, del movimiento de la Nueva Trova Cubana. Para interpretar el tema, llamó al escenario a su hija, Malva Rodríguez González, de 19 años de edad, con quien también interpretó “No es fácil”. Al concluir, se fundieron en un abrazo.

Tras despedirla del escenario, Silvio dio pie a “Yo te quiero libre”, y recordó que “en todas partes hay machismo y abuso contra las mujeres, por eso hice esta canción”.

Después llegó el turno de algunos de sus temas más conocidos, lo que encendió al público, que coreó “La rabia”, “En el claro de la luna”, y “Quién fuera”. En ésta última, al iniciar la segunda estrofa, el cantautor de 75 años de edad, pidió a sus músicos volver a iniciar, luego de que algo no le gustara.

“Canción del Elegido” y “La era está pariendo un corazón”, también hicieron vibrar el Coloso de Reforma, en su primero de dos conciertos en el Auditorio Nacional, y uno más, programado en el Zócalo capitalino, el próximo viernes.

Uno de los momentos clímax de la noche, fue cuando Silvio presentó “El Necio”, tema que dedicó a López Obrador, presidente de México. “Una vez se la dediqué a Fidel (Castro). Hoy se la dedico a Andrés Manuel”, lo que emocionó a gran parte de los asistentes.

El músico cubano se despidió del escenario, pero las palmas lo hicieron regresar en dos ocasiones, en las que interpretó «Pequeña serenata diurna», «De la ausencia y de ti», y «Ojalá». Sus seguidores mexicanos lo despidieron entre vítores, aplausos y banderas de Cuba.

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